lunes, 29 de septiembre de 2008

Una Década Después

Apollo 10

Siempre ha sido enigmático para el ser humano conocer más acerca del cielo, el espacio y el universo. Desde tiempos inmemorables los antigüos pioneros se dirigían a nuevos horizontes guiándose tanto por la briza, como por el Sol, la Luna y las Estrellas. Estos astros dieron origen a nombres mitológicos y emblematicos.
El espíritu aventurero por llegar "al infinito y más allá", se ve reflejado hasta en las series animadas y peliculas , con personajes que sueñan con volar, suspenderse con la briza o transportarse en el espacio sideral. Desde los vaqueros Woody & Eastwood, los astronautas Buzz & Willis, los hombres de negro y el popular Chebaka.
Desde las rudimentarias naves creadas tanto por Galileo, Da Vinci y Paulet en las que se les daban alas al ser humano, hasta el primer aparato que logro despegarse de la tierra por escasos segundos y algunos metros, el hombre siempre ha soñado con enviar a un hombre al espacio.
La nave que revoluciono este sueño fue Apollo (en honor al dios griego de la "luz y el sol"), la cual fue diseñada como parte del programa que nos llevaría por vez primera al único satélite de nuestro Planeta, iniciando con operativos de sobrevuelo durante 10 años para que los astronautas localizaran una zona de alunizaje, esto permitió que se llevarán a cabo con éxito siete misiones en la superficie lunar.
Al respecto existen detalles muy cercanos a nuestro estilo de vida, como es el operativo "Encuentro de Órbita Lunar", mismo que suena bastante interesante, ya que es el acoplamiento de dos cuerpos en el espacio; operativo diseñado para garantizar en las Misiones Apollo el menor consumo de combustible y el regreso exitoso de los astronautas.
Cada Misión presentaba particularidades, tal como el nombre del módulo de mando del Apollo 10 que fue el popular "Charlie Brown", por ser la cápsula espacial que tranportaba de manera segura a los tres astronautas y el módulo o vehículo lunar fue su compañero "Sonoopy". De la misma manera que nosotros bautizamos nuestra nave también los astronautas lo hacen para sentirse más tranquilos.
Imaginate posarte sobre la Luna, bajar las escaleras de tú nave espacial, mirar el áspero paisaje de este astro, admirar al "infinito y más allá" de manera celestial , montarte en tu Rover Lunar y pasear por los cráteres guiándote con un procesador y un programa de 1 K (muchos miles de veces menos que la memoria de cualquier sistema de almacenamiento digital que tengas a mano).
Que increíble pero es una muestra de que todo lo que se proponga el ser humano lo puede conseguir, como conquistar los montes de Venus, llegar a Marte y realizar el encuentro de órbita.
Nota del Autor: La inspiración proviene de la Sala 10 y de Apollonia la primer esposa de Michaell Corleone.

1 comentario:

Brizza Ortiz dijo...

Zeus nos ilumina y protege aún en la distancia y el tiempo.