sábado, 12 de diciembre de 2009

EL ROJO EN EL POSITIVO

Cuando comencé este espacio de escritura lo hace pensando en la inmensidad del cielo, las estrellas y el los viajes con Zeus y Olimpo. Indudablemente han sido numerosos los viajes a través de bitácoras de vuelo, desde que tenia que viajar los famosos 2,720 km para llegar a la Luna, para estar tan cerca de mi Tauro.
Hoy los tiempos han cambiado, pero no mi intensidad y pasión por las travesias y misiones espaciales permanecen intactas, tal vez algo falte en esta ocasión porque se siente un vació en el radio del otro lado. Particularmente durante el momento de esperar instrucciones de la base espacial, la cual se ha quedado varada en este cierre de año, al grado de prender focos amarillos ante la falta de combustible para continuar con las misiones.
Eso ocurre cuando de un polo de la misión se continua hacia otro polo, a un punto distante y lejano del que pareciera que no existe el interés de regresar.

Veamos ante estas circunstancias que nos depare el nuevo milenio y las nuevas misiones espaciales.

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